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Por Mariano Molinari

Una cámara digital de código abierto promete revolucionar la fotografía digital

Andrew Adams y Marc Levoy, investigadores de la Universidad de Stanford, Palo Alto, California, están desarrollando un proyecto denominado Camera 2.0, relacionado con un conjunto de disciplinas conocidas como fotografía computacional. Tiene como objeto la expansión de las capacidades de las cámaras digitales actuales a través de nuevos métodos de medición y de cálculo.

Reenfoque y eliminación del efecto de movimiento de la cámara y del sujeto después de la toma, estabilización de video post-captura, eliminación digital de halos, captura de imágenes en capas, extensión del rango dinámico (HDR) en toma, flash oscuro o invisible (1), captura fotográfica secuencial (2), apertura y obturación codificada (3) , captura multi- perspectiva a través de sistemas de múltiples lentes y creación de imágenes a partir de bases de datos como Flickr (4), son algunas de las posibilidades que aparecen ante el crecimiento exponencial de los sistemas de cálculo binario.

Las cámaras fotográficas digitales actuales simulan con tecnología digital el comportamiento de las cámaras de película. Pero copiar el funcionamiento de un sistema físico y analógico podría considerarse como un sub-empleo de la tecnología digital. La captura de imágenes con medios más afines a las características de los sistemas de computación quizás sea un paso próximo en la evolución de la tecnología fotográfica.

Los progresos en estas áreas hicieron que los investigadores necesitaran una cámara que pudiera programarse en forma totalmente libre, en vez de depender de las cámaras digitales existentes en el mercado, que tienen programas encriptados y sistemas operativos cerrados.

Los investigadores Andrew Adams y Marc Levoy desarrollaron así un prototipo de cámara que recibió el nombre de Frankencamera, basada en un sistema de código abierto, para que los programadores independientes puedan desarrollar en ella aplicaciones novedosas.

Una cámara digital de código abierto promete revolucionar la fotografía digital

El chip de imagen es el mismo del teléfono Nokia N95, el Aptina MT9P031, montado en una placa Elphel 10338. El lente proviene de una cámara réflex en desuso y el sistema operativo Linux corre sobre un chip Texas Instruments OMAP3.

El sistema operativo libre y de código abierto garantiza un precio bajo y una enorme difusión. Muchos programadores comenzarán a desarrollar capacidades novedosas para estos equipos.

Sin embargo, la programación de cámaras registra un antecedente curioso.

Hace 10 años, en 1998, se anunciaba la aparición del sistema Digita, compatible con varios modelos de cámaras muy populares en esa época, como la Kodak DC290, la Minolta DImage EX Zoom 1500 y la Pentax EI-2000. Los programas o scripts Digita podían bajarse de Internet y ser modificados por el usuario.

Recuerdo haber probado y usado en mis Kodak DC220 y DC290 una aplicación que permitía enfocar escribiendo la distancia de enfoque real, otra que permitía hacer macro; una aplicación que extendía los tiempos de exposición y un par de intervalómetros.

La iniciativa no prosperó y no volvió a hablarse de programar cámaras digitales hasta la aparición hace pocos años del Canon Hack Development Kit o CHDK, un conjunto no oficial de utilidades que permite a las cámaras compactas de Canon fotografiar en RAW, visualizar histogramas y grabar video. Estos programas no modifican el firmware de la cámara, sino que ejecutan una aplicación para acceder a estas capacidades en el momento de encender la cámara.

En este sentido, bueno es recordar que los iPhones pueden correr pequeños programas o applets, entre los que se destacan muchos orientados a la fotografía.

Una cámara digital de código abierto promete revolucionar la fotografía digital

¿Podemos imaginar cámaras genéricas, programables y casi armadas a medida? ¿Qué porcentaje del precio de una cámara corresponde a las patentes del software que lleva en su interior?

Más allá del aprovechamiento de estas nuevas tecnologías que tendrán lugar en el futuro, hay un hecho cierto: la guerra de los megapixeles ya terminó. Los próximos desafíos tecnológicos estarán centrados en sistemas de captura y procesado que no necesariamente replicarán el comportamiento del sistema fotográfico analógico que conocimos por años.

 
Para más info sobre el proyecto Camera 2.0: http://graphics.stanford.edu/projects/camera-2.0/
 
Notas

(1) La técnica de flash oscuro o “Dark Flash” consiste en hacer una toma con baja intensidad de luz ambiente en la que se utiliza, además de la luz ambiente, un flash electrónico con filtración Ultravioleta y otro con filtración Infrarroja. Con una cámara a la que se remueve el filtro Infrarrojo, es decir, a la que se le restituye la sensibilidad real del sensor, resulta posible iluminar la escena con una luz invisible al ojo humano. La captura resultante se usa para modular la luminancia de la imagen, mientras que la información de color proviene de una captura simultánea de la luz ambiente. El resultado es una fotografía tomada en un ambiente de baja luminosidad, que no tiene ruido y que no interfiere con la escena fotografiada

(2) Consiste en obtener varias capturas consecutivas de una escena para crear una sola imagen.

(3) Es emplear diafragmas no circulares de diseño especial para obtener diferentes niveles de enfoque en una misma toma La obturación modificada se refiere a obturadores intermitentes cuyas imágenes pueden ser re-codificadas para detener el movimiento.

(4) La generación de imágenes a partir de bases de datos consiste en completar las partes faltantes o reemplazadas de una fotografía a partir del contenido de una base de datos de imágenes. Si clonamos a partir de partes de nuestras fotos, ¿Por qué no podemos clonar a partir de Flickr

¿Qué es el software libre?

Sus impulsores afirman que “Software Libre” es un asunto de libertad, no de precio. Para entender el concepto, debe pensarse en “libre” como en “libertad de expresión”, no como en “cerveza gratis”.

Software libre (en inglés free software, aunque en realidad esta denominación también puede significar gratis, y no necesariamente libre, por lo que se utiliza el hispanismo libre software también en inglés), es la denominación del software que respeta la libertad de los usuarios sobre su producto adquirido y, por tanto, una vez obtenido puede ser usado, copiado, estudiado, modificado y redistribuido libremente.

Según la Free Software Foundation, el software libre se refiere a la libertad de los usuarios para ejecutar, copiar, distribuir, estudiar, cambiar y mejorar el software; de modo más preciso, se refiere a cuatro libertades de los usuarios del software: la libertad de usar el programa, con cualquier propósito; de estudiar el funcionamiento del programa, y adaptarlo a las necesidades; de distribuir copias, con lo cual se puede ayudar a otros, y de mejorar el programa y hacer públicas las mejoras, de modo que toda la comunidad se beneficie (para la segunda y última libertad mencionadas, el acceso al código fuente es un requisito previo).

De acuerdo con tal definición, el software es “libre” si garantiza las siguientes libertades

· Libertad 1: de usar el programa, con cualquier propósito.

· Libertad 2: de conocer cómo funciona el programa y modificarlo, adaptándolo a sus necesidades.

· Libertad 3: de distribuir copias del programa, con lo cual puedes ayudar a tu prójimo.

· Libertad 4: de mejorar el programa y hacer públicas esas mejoras a los demás, de modo que toda la comunidad se beneficie.

La definición de código abierto implica que no sólo el software debe estar disponible, sino que también debe estarlo el código fuente utilizado para su creación.

¿Sirve esto para algo? Bueno, una gran parte del tráfico de Internet es manejado a través de servidores basados en Linux, un sistema operativo libre. Muchos países han incorporado este tipo de programas a sus sistemas educativos y de administración pública.

¿Donde está el negocio? En que concibe el software como un servicio y no como un producto. Quizás la mejor analogía que existe sobre ese tema es el Derecho. Todos conocen las leyes, y saben donde están. Las leyes son públicas. No obstante, los abogados viven muy bien de su conocimiento acerca de la aplicación de las leyes. Y las leyes no son de nadie. O mejor dicho, son de todos.

FOTOMUNDO 491 (Noviembre 2009)

 

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