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Por Martín Katz

Escáneres planos, su técnica de uso

El desarrollo en tecnologías digitales ha mejorado la calidad de los escáneres planos al punto de poder lograr excelentes resultados, siempre y cuando sepamos cómo operarlos correctamente.

El propósito de esta nota es conocer cuáles son las especificaciones de hardware y software de un escáner plano al momento de digitalizar copias papel, ilustraciones de medios gráficos e imágenes originales en general, es decir, originales opacos.

Al introducirnos en sus características podemos obtener los mejores resultados posibles con los elementos que disponemos, logrando así perfeccionar nuestras digitalizaciones según nuestras necesidades específicas.

Existen diferentes tipos de escáneres los cuales se dividen según sus funciones:

• Planos para opacos

• Mixtos para opacos y transparencias (película de 35 mm, 120 o formatos mayores).

• Específicos de transparencias.

• Rotativos.

En esta nota sólo analizaremos cómo optimizar el funcionamiento de escáneres planos para el procesamiento de opacos.

¿Cómo funciona el escáner?

Dentro del escáner existe una matriz lineal de celdas fotosensibles llamado CCD (charge coupled device) que convierte la luz en impulsos eléctricos. Una barra de luz se mueve recorriendo la imagen colocada sobre el cristal, y un sistema de espejos refleja la luz a través de un objetivo que proyecta la imagen sobre el sensor.

Cada una de estas celdas produce un impulso eléctrico proporcional a la intensidad de la luz reflejada, y la señal es convertida en un número binario. El CCD es transportado por medio de un motor que avanza de a pasos capturando la imagen de manera lineal.

Dos de las principales características técnicas de un escáner son: máxima resolución óptica y rango dinámico.

La resolución real del sensor —o resolución óptica— es aquella que se corresponde con la cantidad de celdas fotosensibles por unidad de longitud captada, cuya unidad de medida son los ppi (pixeles por pulgada) y donde cada celda corresponde a un pixel.

Muchos escáneres en su información técnica hablan de dpi (puntos por pulgada término que debe aplicarse a los sistemas de impresión, no de captura) en vez de ppi. Las medidas pueden ser equivalentes, pero el término correcto es ppi, así que vale la aclaración para evitar confusiones.

Partiendo de un ejemplo concreto, en un escáner de 1200 ppi x 2400 ppi, el primer valor corresponde a la cantidad de celdas alineadas a lo ancho, que nos dará la resolución máxima, que es aquella que en realidad nos debe interesar.

Escáneres planos, su técnica de uso

El valor más alto es el paso mecánico del motor: el carro mueve el CCD y el lente linealmente a lo largo del cristal, con un motor que, en este caso, podrá dar saltos de 1/2.400 de pulgada en cada avance. Recordemos que éste segundo valor no contribuye a la resolución óptica real.

En cuanto al rango dinámico (Dmax), es la máxima densidad de detalle que captura el escáner en las zonas más oscuras del original. Es un dato de lo más significativo en el escaneado de transparencias aunque no es relevante tratándose de opaco, ya que las copias fotográficas no van más allá de los 2,2 de rango y la mayoría de los escáneres lo cubren. 

Objetivos y necesidades

Debemos decidir entre dos alternativas para digitalizar fotografías antes de realizar cualquier tipo de ajuste. Esta decisión tiene que ver con el uso que le daremos a nuestros archivos, lo cual estará directamente relacionado con el tiempo de proceso y edición durante el escaneo o después del mismo.

Podemos escanear para conservar un archivo sin importar el uso inmediato, con la mayor calidad posible o hacerlo para generar archivos cuya calidad no necesite ser óptima, teniendo en cuenta que serán utilizados para un caso en concreto con su posterior descarte.

Conocer los requerimientos de destino de la imagen nos permitirá encontrar un buen equilibrio entre la calidad que necesitemos y el tiempo que nos demande.

Si escaneáramos para conservación deberíamos utilizar la máxima resolución óptica de escaneo, evitando que el software del escáner genere información inexistente ampliando la imagen más allá de la resolución indicada como máxima, lo cual es es conocido como interpolación.

En cuanto a la segunda posibilidad —aquellos archivos cuya conservación no nos es importante—, podremos escanear a menor resolución, lo cual es más rápido. Además, la aplicación de procesos posteriores sobre archivos en menor resolución es también más rápido (una imagen más pesada hace más lenta la ejecución de los procesos de ajuste, como ser la limpieza de la imagen).

Las interfaces. Ajustes de configuración

Resolución

Los escáneres más sofisticados nos permitirán configurar medidas y resolución. En este caso, partiendo de un original de 20 x 30 cm el cual quisiéramos imprimir en un laboratorio a 40 x 60 cm, deberíamos setear los valores de salida a 40 x 60 cm en 300 ppi.

Existen escáneres con interfaces más básicas que no permiten configurar el tamaño en cm, sino que toman la medida del tamaño original de la imagen. Esto puede ser un poco confuso, ya que para lograr un escaneado de una imagen original de 20 x 30 cm que quisiéramos imprimir en un laboratorio (resolución necesaria de 300 ppi) en 40 cm x 60 cm, deberíamos configurar los ppi al doble y por ello escanearlo a 600 ppi. Mientras que a la inversa, si quisiéramos obtener una copia 10 x 15 cm tendríamos que setear a 150 ppi.

En este ejemplo las correspondencias serían:

Escáner A

20 x 30 300 3543 x 2362

40 x 60 300 7086 x 4724

10 x 15 300  1772 x 1181

Escáner B

20 x 30 300 3543 x 2362

20 x 30 600 7086 x 4724

20 x 30 150 1772 x 1181

Algunos escáneres permiten configurar la resolución de salida en píxeles además de en centímetros o ppi.

¿Hasta qué tamaño podremos llegar ampliando nuestras copias por medio de la digitalización sin perder calidad?

Por más que nuestro escáner tenga la capacidad de registrar 2400 ppi o más, esto no quiere decir que una copia (opaco, nuestro original), pueda ir mucho mas allá de los 300 ppi en la más cuidada de las copias.

Escáneres planos, su técnica de uso

Esto significa que escanear a más de 300 ppi en el caso de copias fotográficas no generará una mejora significativa en la calidad de la captura, sólo estaremos redimensionando la imagen con la consiguiente aparición de ruido y falta de nitidez. El caso de las transparencias (negativos o diapositivas) es diferente, ya que tienen originalmente mucha más información en cuanto a resolución y rango dinámico.

Una recomendación para mejorar la calidad de los escaneados es trabajar con submúltiplos enteros de la resolución óptica máxima. Si nuestro escáner tiene 2400 ppi, entonces escanear a 1200, 600 o 300 ppi, según nuestras necesidades. (ver fotos 1, 2 y 3).

Profundidad de color

Se refiere a la cantidad de colores que el escáner podrá capturar. La mayoría trabaja en 24 bits, lo cual significa 3 canales (Rojo, Verde y Azul) de 8 bits cada uno. Este rango de tonos será suficiente para obtener una gama continua y es la máxima profundidad que impresoras, laboratorios y monitores pueden procesar.

Muchos escáneres tienen la posibilidad de configurar una mayor profundidad de color, 36 bits (3 canales de 12 bits) o 48 bits (3 canales de 16 bits), pero esta información extra no será mostrada por nuestro monitor, esto quiere decir que no veremos directamente la diferencia entre una imagen de 24 bits y otras de mayor profundidad, digamos 36 bits o 48 bits.

Entonces ¿cuál es el sentido de realizar un escaneo a mayor profundidad si nuestro escáner lo permite?, básicamente la información extra que obtendremos será ventajosa para el proceso posterior de la imagen minimizando la pérdida de calidad. Esto mismo se aplica a la hora de escanear fotos en blanco y negro. Una vez terminado el postproceso (en el Photoshop) tendremos que convertirla a 8 bits antes de usarla.

Escáneres planos, su técnica de uso

Modo de color en los escáneres

La mayoría de los controladores estándar ofrecen tres opciones:

• Color: es decir RGB.

• Escala de Grises: en este caso los escáneres anulan dos de los tres canales de color (por lo general utilizan solamente el Verde), obteniendo un tercio de la información, lo cual hace que la calidad disminuya. Es preferible escanear los originales blanco y negro en RGB y luego convertirla a escala de grises en el editor de imágenes.

• Mapa de bits: reconoce un bit por canal dando por resultado imágenes que no interesan a fines fotográficos.

Otros ajustes, ¿cuándo hacerlos?

La interfaz del escáner trae incorporado un software para procesar las imágenes en cuanto a los ajustes relacionados con brillo, contraste, saturación, nitidez y corrección de dominancias entre otros.

Desde el escáner funciona de la siguiente manera: en el menú de ajustes preseteamos los valores anteriormente enumerados y una vez efectuado el escaneo el software corrige la imagen obtenida mediante la aplicación de los algoritmos correspondientes.

O sea, estamos hablando de un postproceso digital y no hay intervención del hardware: el escáner no tiene diafragma ni filtros de corrección color, no puede regular la cantidad de luz o modificar su temperatura color.

Una recomendación a tener en cuenta es que si vamos a hacer ajustes desde el software del escáner, tendremos que evitar perder detalles en las luces altas al recortar los niveles de salida.

 Cabe mencionar que la mayoría de los escáneres presentan la posibilidad de realizar estos ajustes de forma automática cuyo beneficio será obtener rápidamente un ajuste aceptable sobre la digitalización.

Aquellos que estén familiarizados con el concepto de RAW o archivo crudo en las cámaras digitales, entenderán que al configurar la saturación en realzado, la cámara estará alterando la toma original del sensor, postprocesando desde el software interno.

Lo mismo ocurre si configuramos esos ajustes mediante la interfaz del escáner, que si bien efectuaría una corrección mucho más rápida, ofrece un menor control sobre estos parámetros que el ofrecido por editores de imágenes habituales como ser Photoshop, Painter, Ligthroom, etc.).

Mascara de Enfoque

Permite realzar el enfoque por medio del software, por lo tanto no es un ajuste óptico. Si la imagen será editada en Photoshop conviene que la opción de máscara este desactivada en el escáner, ya que debe ser el último paso en el flujo del retoque digital y es un filtro que siempre debe ser aplicado una sola vez, nunca hay que repetir la aplicación ya que degradaría la calidad de la imagen.

Otros ajustes

Destramado: Las imágenes producidas en imprenta (revistas, diarios) presentan una trama generada por la repetición de puntos en un impreso a varias tintas llamada roseta. La separación de estos puntos se mide en líneas por pulgada (lpi) ya que, de acuerdo a la cantidad de lpi, se obtienen diferentes calidades de impresión. Este ajuste permite suavizar o eliminar el entramado de una imagen. Para esto es necesario indicarle al escáner de qué tipo de gráfica se trata, seleccionando los valores según corresponda: diarios 85 lpi, revistas 133 lpi o impresiones de alta calidad (libros de arte, folletería, etc.) 175 lpi; Si no es configurado correctamente, no obtendremos una imagen limpia. (ver fotos 4 y 5).

Reducción de polvo y arañazos: Muchos escáneres presentan dentro de sus funciones la reducción de las imperfecciones o defectos del original producidas por suciedad o rayones. El escáner las detecta para luego eliminarlas, regenerando la información “faltante” a partir del promedio de píxeles aledaños. Esta función no requiere ajuste de valores, solamente habilitarla. (ver fotos 6 y 7).

En ambos casos la aplicación de estas correcciones genera perdida de nitidez en la imagen, pero puede ser tímidamente corregido mediante un filtro de enfoque desde el editor gráfico. En el caso de reducción de polvo y arañazos, tenemos como alternativa efectuar esta reducción de imperfecciones mediante un trabajo manual meticuloso de retoque, con herramientas como ser el tampón clonador o la curita desde el Photoshop.

Cómo síntesis debemos recordar:

• No superar la máxima resolución óptica.

• Escanear a un submúltiplo directo de la máxima resolución óptica.

• Con copias fotográficas, no superar los 300 ppi, a menos que quisiéramos remuestrear la imagen.

• Escanear siempre en RGB, aún en blanco y negro, para obtener la mayor calidad de imagen.

• Es conveniente guardar las fotos en formato TIF si luego deben ser retocadas.

• Escanear directamente a la máxima resolución óptica, siempre que querramos conservar los archivos.

• Limpiar bien el cristal y los originales antes de escanearlos, para minimizar la aparición de suciedades que deberán ser retocas posteriormente.

• Desactivar la máscara de enfoque del escáner y aplicarla como último paso luego de los ajustes tonales en el Photoshop.

Fotomundo 490 (Octubre 2009)

 

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